gracias♥

4.7.09


La libertad puede dar miedo si nunca la has tenido. Una vez que lo has hecho, te sientes como si nunca hubieses hecho nada bueno. Y después, te fundes en un charco de paz; dejas de ser el animal que solías ser y destruyes las partes rotas que sabes que estaban mal. Y sientes como una especia de energía externa, invisible e inmesurable, cuando todos tus problemas se han ido. Esa energía que te garantiza que estás haciendo lo correcto. Pero entonces, empiezas a ver otra pieza de ti que no puedes dejarla ahí. Esa parte que nunca se marcha y que cada dia que pasa te recuerda cuanto la odias, dando peso a las consecuencias negativas. Pero, por algun motivo que desconoces, sabes que no podes vivir sin ella. Quisieras cortarla de tu alma y solamente vivir con ese enorme agujero. Tomar el control de tu vida por un instante y quitarte ese mal sabor de tu boca . Sin embargo, reconoces que tu mismo te creastres tus propios problemas al principio y ahora sólo queda aceptarlos y bajar la cabeza, porque ya son parte de ti. Ese recuerdo en tu interior que te carcome día a día. Recuerdas la última pelea para liberarte. Te lo llevas a lo profundo, al fondo del pozo. Y ahora, sabes que puedes elegir perder una parte de tu corazón, donde te heriste por dentro. Puedes vivir si estas dispuesto a ello; poner punto y final a lo que te está matando. Destruir aquello que estuvo siempre dentro de ti y comenzar de cero.
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5 comentarios:

Antonella dijo...

Siempre se puede volver a empezar. Lo importante es no dejarse estar :) Un besito, muy lindo lo que escribiste

Carolina dijo...

Jessi, tu blog es precioso, lleno de colores me encanta, gracias por pasarte hermosa :)

Los que hacemos cosmogonias dijo...

Ese espejo que refleja, pero no puede mirar...

Lindo lugar

Saludos che

Mac L. dijo...

Tu blog sigue igual de lindo
mil que no pasaba
Un beso ;)

Le personnage inconnue dijo...

Me encantan las dos ultimas frases de la entrada, la verdad es que son esperanzadoras.
Saludos y gracias por pasarte